Después de Nantes, es Marsella quien acoge un hotel de la marca de decoración 'Maisons du Monde'. Situado estratégicamente en el simbólico Vieux-Port, el establecimiento recibe a los viajeros en un ambiente acogedor, chic y original. La inspiración se encuentra, evidentemente, en las colecciones de la casa, creando decoraciones que transportan a diferentes lugares del mundo y hacen sentir como 'en casa'.
Las sesenta y dos habitaciones, con encantadoras contraventanas azules, llevan nombres que evocan la Provenza: Aubagne, Cassis, Gordes o Lourmarin. Solo faltan los aromas de lavanda y romero para completar la experiencia.
Todo está pensado para ofrecer confort como en casa, pero con el placer de viajar y la emoción de la exploración. Una combinación que queda plasmada en el lema de la casa: 'Aquí es como en casa, pero mejor'. Lo tiene todo. Además, hasta hay una máquina de espresso en la habitación. Con una taza de café, uno se siente inmediatamente como en casa. Para quienes viajan por trabajo, el lounge, 'acogedor y cool', ofrece un espacio tanto para relajarse como para trabajar y reunirse. Son espacios versátiles donde se come, se recibe y se trabaja, con mesas grandes, un bar y una biblioteca, además de la opción de disfrutar de delicias locales en el menú.








